“Nunca estuve de acuerdo con los métodos de mi padre. Fui de las pocas que lo enfrenté”

Luego del impactante testimonio de Guillermo Pérez Roldán , faltaba una voz en esta dura historia que mezcla temas familiares con deportivos. Su hermana Mariana se excusó de hablar publicamente en los días posteriores a la acusación por violencia sobre su padre Raúl, pero ahora se explayó y dejó muchas respuestas positivas.

En un excelente artículo realizado por el periodista Quique Cano para Infobae , la ex top 40 argentina se refirió a la situación y despejó varias dudas.

“Mi papá creó un método en el que iba sumando cosas paulatinamente a medida que iba creciendo el potencial tenístico de cada chico. Pero lo hacía de una manera muy rígida. Y, por eso, a mucha gente no le gustaba. Yo nunca estuve de acuerdo con sus ‘métodos’ y soy una de las pocas personas que lo enfrentó”.

“No sé si decirle violencia, era a la vieja usanza. Una mirada de mis abuelos no es una mirada de los abuelos de ahora. Los tiempo cambiaron, así que no sé si llamarlo violencia, pero sí existía un exceso de respeto. Además, tener un padre que es tu entrenador hace que llegues a tu casa y, si las cosas no salieron bien, continuara el tema y se siguiera hablando de tenis”.

“Mi mejor momento fue cuando me lesioné. Estaba 39 del mundo y jugaba la semifinal en Ginebra, con Lori McNeil, a dos días de comenzar Roland Garros. Venía de ganarle a Mary Jo Fernández y tenía chances de meterme dentro de las 20 primeras del mundo, pero venía con una molestia en mi rodilla. Todos me decían que tal vez era cansancio y nadie le dio importancia. Abandoné durante la semifinal para tener algunos días de descanso antes de jugar en París, pero me tuve que infiltrar para poder hacerlo. Durante esa primera ronda, en los cambio de lado usaba hielo y eso me ayudaba. Era un partido accesible, había ganado el primer set y eso me animaba, hasta que en el 4-4 del segundo fui a buscar una pelota hacia adelante y sentí que la rodilla se me corrió. Terminé jugando en una pierna, sin peloteo y tirando hasta el final, y así gané. No me obligaron a hacerlo, estaba imposibilitada de correr pero le puse amor propio, voluntad y mucha garra. Pero todo eso después me terminó jugando en contra. Resultó ser la misma lesión que tuvo Del Potro en Shanghai, la misma fractura, aunque lo mío fue con desplazamiento de rótula. Mi papá me alentaba a que terminara el partido, pero no, no fue una obligación”.

“Nunca me metí en la parte económica, mi madre (Liliana Sagarzazu) y mi padre siempre manejaron ese tema y nosotros no teníamos acceso a nuestras propias cuentas. Mi viejo también hacía los contratos. Nosotros le firmamos un poder y no nos dejaba meternos más. Así se quedó con todo lo que habíamos generado nosotros. Todo entraba en un embudo –prosigue- y salía por un solo lugar. Pero nosotros nunca lo vimos”.

“¿Se equivocó? Sí, se equivocó. ¿Y dentro de su equivocación fuimos todos en la misma bolsa? Sí. ¿Y que tuvimos que pagar carísimo, pero carísimo, literalmente? ¡Sí! Y lo pagamos nosotros, nuestros hijos y nietos. Y con lo bien que nos fue”

“Nunca, absolutamente nunca estuve de acuerdo con sus formas y, de hecho, considero que fui la única que lo enfrentó cada una de las veces que consideré que era oportuno, y como pude. No sé si fueron las mejores maneras, pero en su momento, cuando lo tuve que enfrentar lo enfrenté y cuando me tuve que ir de su lado, me fui. Estuve 14 años sin verlo”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s