La confesión de Mariano Puerta: “Mentí para defenderme del doping”

En la edición 2005 de Roland Garros, Rafael Nadal inició su glorioso camino en este certamen luego de vencer en la final al peligroso Mariano Puerta. El tenista argentino tuvo sus chances ante Rafa, pero no pudo aprovechar algunos momentos claves. Pese a esto, no dejaba de ser un momento brillante luego de superar una suspensión por doping y que en tras París lo tenía rondando el top ten, confirmando su potencial en canchas lentas e incluso brillando en un dobles histórico junto a David Nalbandian ante Australia sobre césped. Pero nuevamente apareció el doping en su carrera y todo se derrumbó.

Quince años después, el cordobés recordó en La Nación al colega Sebastián Torok aquél momento y realizó impactantes confesiones, incluso involucrando a la gente que lo rodeaba y formaba parte de su equipo de trabajo.

“Termino el torneo de Guadalajara y empiezo las vacaciones viajando desde ahí con mi mujer a Puerto Vallarta –narra Puerta–. Después nos fuimos a Miami, antes de volver voy a un local de GNC [NdR: General Nutrition Centers; una compañía de suplementos nutricionales] y compro las vitaminas del año, como siempre. Llego a Buenos Aires, comienzo la pretemporada. Antes de irme a un challenger en Chile, le digo a Daro [NdR: Lecman, su preparador físico y pesista olímpico)]: ‘Me olvidé de comprar o no encuentro el frasco de cafeína y ginseng’. Y él me dice que tenía un amigo que trabajaba en un laboratorio, que le podía decir que las hiciera, que se quedaba después de hora y nos salía menos plata. Le digo que sí y sigo normal. Antes del viaje a Chile agarro el frasco y empiezo el año. Era una pastilla que no siempre la usaba, dependía de cómo me sintiera. Si estaba bien y jugaba contra alguien que me daba un poco de tiempo, no la tomaba. No era lo mismo jugar contra Agassi que contra Corretja. Contra Agassi estaba terminado mi swing y ya tenía la pelota de nuevo. Contra Corretja te daba tiempo, porque le pegaba a la pelota bajando”.

“Siempre tuve confianza en Lecman; confianza ciega en mi equipo. Jamás podría haber pensado que haría algo que me hiciera mal, porque cualquier cosa que fuera mala para mí, sería mala para él. No voy a pensar que se podría dar un tiro en el pie. Bueno, empiezo a competir. Pierdo la final de Buenos Aires; me hacen control. Llego a las semifinales de Acapulco; control. Campeón en Casablanca; control. Torneazo en Montecarlo; control. Hamburgo; control. Duermo en París el miércoles anterior al torneo. Estaba sólido, había ganado buenos partidos en polvo. Fuimos con tiempo, estaba sano. Llego a Roland Garros siendo, creo, 35 del mundo y no estaba con ese ranking desde hacía años. ¡Estaba de nuevo ahí! ¿Después de lo vivido voy a hacer algo adrede? ¡Imposible!”.

“Seguían los torneos, los controles y nada. Fui a Australia para la Davis, volé a Holanda para jugar Amersfoort, Kitzbühel, Sopot, Montreal, Cincinnati y vuelvo a Buenos Aires, descanso unos días, entreno, decido cortar con Schneiter y contratar a Guillermo Pérez Roldán. Estaba nueve del mundo. Firmé un precontrato millonario con Lotto. Estaba todo redondo; mi mujer, la familia. Hablé con el Gringo [Schneiter], con Guillermo, cerramos, pero el viernes [NdR: 19/8] me llama mi mamá y me dice: ‘Tengo un montón de sobres, ¿querés que te los mande?’. Le digo: ‘Dale, ma, sí’. Me manda las cosas, yo bajo, empiezo a ver los sobres, hasta que veo uno extraño. Y cuando lo abro…, me bajó la presión. ¿Qué es esto? Subí en el ascensor, entro en el departamento, mi mujer se estaba preparando porque estábamos por salir. Faltaban poquitos días para salir a Nueva York. El sobre decía que me había dado positivo en Roland Garros. Fue una sorpresa grande y me volvió a cambiar la vida. No tenía noción de lo que me estaban hablando. A partir de ahí fue un caos. Ya tenía un warning, no podía volver a equivocarme porque el segundo era tarjeta roja. Empezó un proceso para saber de dónde llegó esa sustancia. Me tenía que ir al US Open, mi manager lo llamó a Guillermo para informarle, le dimos la opción de no ir, pero se quedó conmigo hasta el último torneo del año. ¡Un caos!”.

“Imagínate, éramos un montón: toda mi familia, Sol y su familia, incluido su papá, Quique [NdR: productor televisivo], que se puso al hombro esta situación. Fue difícil mantenerme entrenado, seguir compitiendo. Unos días antes de ir al torneo de Madrid, voy a Londres a reunirme con abogados. Esa reunión fue importante. Me dicen: ‘Nos estás dando tu verdad, pero se acercan las fechas y tenemos que empezar a pensar en una estrategia’. Me preguntan: ‘¿Los frascos del complejo vitamínico que tenés ahora son los mismos que usaste en París?’. Sí, tenía todo lo que estaba tomando desde el 1 de enero de ese año. Me pidieron el frasco, les di todo y me voy. Diez días después me llama el manager de Gastón Gaudio, Olindo Iacobelli, que era socio de Brasero. Yo estaba en Lyon. Me dice: ‘Uno de los frascos tiene siete pastillas con restos de etilefrina’. Pero le digo: ‘¿Cómo que siete pastillas?’. Me responde: ‘Sí, hay un frasco que tiene cerca de cuarenta cápsulas y de esas hay siete con restos de esa sustancia’. Fue aliviador porque descubrimos qué había pasado”.

“No lo puedo explicar. Me sentí muy observado. Sentía que tenía todos los ojos encima. Nunca me voy a olvidar: cuando volvemos de Tokio, el avión empieza a hacer escalas, creo que en Frankfurt, bajamos y mientras iba caminando para cambiar de ala en el aeropuerto pasé por puestitos de revistas y me vi en tapas de diarios europeos. Mal, mal. Siento que mi carrera tenística terminó el día que abrí el sobre, antes de ir al US Open. Ahí se terminó. Me noqueó. Algo dentro de mí se fue, me ausenté, nunca más volví a entrar en la cancha como lo hacía normalmente. Hasta que me retiré, volví a entrar en la cancha vacío”.

“Yo quedé como un tramposo. Me sentí muy criticado. Sentí el: ‘Uy, ahí va’. Estuve años sin leer ninguna nota porque cada año, en la época de Roland Garros, es inevitable que te lleguen cosas. Es como que siempre quise anular esto de mi vida, lo tuve escondido, tratando de no meterme ahí. Y ahora, cuando leí la historia del vaso otra vez, no me gustó nada. No era la manera que quería ser recordado”.

“La explicación que usamos como estrategia fue mentira. Pero no saqué ventaja deportiva. No quiero que me vean más como un tramposo”

“Éramos muchas personas, exitosas en sus rubros. No había tontitos. Fui para adelante. Estaba mi carrera en juego. No me reprocho eso, como sí puedo reprocharme haber vuelto pronto después de la operación de muñeca, de mi mala nutrición… Cuando tenés un warning por doping, en la reincidencia te dan de ocho a 99 años. Hay que ser loco e imprudente para hacer algo adrede. Cuando presentamos todo y me dan ocho años sentí rechazo y dije: ‘Vamos a la Corte Arbitral. Apelamos’. Y eso hicimos. En la corte, los jueces, que eran tres, dijeron algo así como: ‘¿Cómo hacemos para suspender casi de por vida a un deportista que estuvo a una gran distancia de tener una mejora deportiva?’. No lo querían hacer”.

“No podía tocar una raqueta, me la pasaba jugando al golf, teniendo sesiones con un psiquiatra, medicado. Pasaban días en los que podía estar 14 o 15 horas dormido. Me despertaba deprimido, teniendo pensamientos oscuros. Fue duro aceptarlo. Vengo de una familia humilde, me costó llegar al tenis. Llegué y se me rompió la mano, algo de lo que no tuve control yo, pero después en la rehabilitación sí tuve control y no quise escuchar, retrocedí. Tuve inconsistencias en mi carrera. Pero en ese Roland Garros llegué y tuve un shock otra vez. A los tenistas de hoy les diría que no hagan nada que los pongan en una situación como la mía. ¿Cómo podés estar seguro? Siendo extremadamente responsable, no delegar y no confiar en nadie, porque el precio que podés pagar por equivocarte es muy alto. No tiene sentido. Fui irresponsable”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s